Autora:
Lic. Yolanda Ramiro Sánchez.
Profesora Asistente
Facultad de Ciencias Médicas "Salvador Allende"
Email: yolandaramiro181@hotmail.com
Instituto Superior de ciencias Médicas de la Habana
La Psicología Comunitaria ha sido sometida a diversas influencias
que han limitado el desarrollo de su cuerpo teórico, no así su
evolución en el trabajo de campo. Por su carácter eminentemente
social ha tenido distintas tendencias que la han guiado por caminos
diversos, desde su aplicación para el cambio social, hasta el campo
de la salud.
En esta esfera -a la que vamos a referirnos fundamentalmente -
necesita para su puesta en práctica de políticas de salud con
énfasis en la atención primaria, con los consiguientes recursos que
de esto se deriva, por lo que su desarrollo no ha sido uniforme en
los distintos países.
Conjuntamente ha habido una resistencia de círculos académicos de
incluirla en las universidades por considerarla eminentemente
práctica y con débil soporte teórico. Todo esto, ha provocado,
entre otras razones que exista un desbalance teórico- práctico en
el desarrollo de la Psicología Comunitaria, lo que ha limitado su
influencia. Este artículo hace un análisis al respecto y reconoce
el valor de la Psicología Comunitaria como una tendencia importante
por que supera el carácter individualista y clasista de la
Psicología anterior.
Palabras claves: Psicología Comunitaria ,teoría , praxis, comunidad
Según Sarason(1974)- un reconocido autor y exponente de la
tendencia comunitaria -la Psicología Comunitaria es una disciplina
aplicada e interventiva y no tan teórica. Sin embargo, Sánchez
Vidal (1991) considera que la construcción teórica de los
determinantes y correlatos socio-ambientales del trastorno
psicológico y las condiciones humanas resultan esenciales y
prioritarias. Estas posiciones, aparentemente contradictorias,
muestran el debate sobre la relación entre teoría y práctica,
entre ciencia y profesión.
Al igual que en la Psicología Clínica, la Psicología Comunitaria,
como rama aplicada de la Psicología ha tenido que enfrentarse a
diversas opiniones sobre su lugar y dimensión dentro del quehacer
científico. Sin subestimar la utilidad de la polémica, a nuestro
juicio la correlación entre lo práctico y lo conceptual, lo
profesional y lo científico deben tener un balance equilibrado que
puede ser diferente en cada rama para posibilitar un desarrollo
coherente y útil.
La formulación de Sarason resulta de los comienzos empíricos de la
Psicología Comunitaria, que sin poseer un cuerpo teórico que
sustentara y guiara la praxis, comenzó su quehacer operativo
apoyándose en el aparato categorial de otras ramas de la
psicología, como la Clínica (con sus distintas escuelas o
corrientes) y la tendencia Social ; los aportes de Movimiento de
Salud Mental Comunitaria (MSMC)- que tanta influencia tuvo en la
aparición de la Psicología Comunitaria- y otras ciencias, como la
Medicina ( en particular la Epidemiología) y la Sociología entre
otras, que configuraron una postura e incluso desarrollo
ecléctico.
Esto ha provocado posiciones diversas ante la Psicología
Comunitaria; por un lado que se le subestime por considerar que su
cuerpo teórico es débil y primitivo; por otro lado que se niegue su
existencia actual y sea considerada como un antecedente de la
Psicología de la Salud( Morales, 1999) y para terceros que no la
diferencien de la Psicología Clínica e incluso que la incluyan
dentro de ésta. Estas posiciones carecen de validez, por que en la
actualidad esta rama no solo ha ampliado su ámbito aplicativo, sino
también el teórico-conceptual en gran cantidad de países.
Para autores como Sánchez Vidal(1991) es la ciencia básica que
fundamenta la intervención comunitaria por que guía y recoge el
resultado de la praxis comunitaria además de investigar las
relaciones de las variables y procesos del entorno social y
biofísico con el trastorno y el bienestar de los individuos, así
como los efectos e interacciones mutuas de individuos y entornos
sociales a diversos niveles sistémicos.
Así mismo define que las metas de la Psicología Comunitaria son el
estudiar seria y sistemáticamente el cambio social y sus efectos
psicológicos , haciendo énfasis en áreas y grupos humanos de la
comunidad prioritarios como son la tercera edad, la drogadicción, la
problemática familiar, la delincuencia, los entornos carcelarios la
marginación urbana, asistencia primaria, etc.
También la considera como una postura extrema del intervencionismo
psicosocial, donde los psicólogos tienen la responsabilidad social
de llevar hasta sus últimas consecuencias la aplicación de la
Psicología Comunitaria a los contextos sociales en sus dimensiones
comunitarias. Este autor- que posee una vasta experiencia en la
temática- expone una visión acertada en cuanto a la aplicabilidad
de la Psicología Comunitaria y su vínculo directo con la teoría y
reconoce su dificultad en esto último y la necesidad de que sea
objeto de estudio para su profundización.
Se hace necesario aceptar que la empiria ha prevalecido con mas
fuerza que la teoría y mas allá de lo sustentado por Sarason
(1974), la Psicología Comunitaria es teórico-interventiva y las
numerosas experiencias prácticas en los diferentes ámbitos pueden y
deben tener funciones propiciatorias para el desarrollo del cuerpo
teórico. Al respecto el ya citado Sánchez Vidal considera que dar a
conocer los programas e intervenciones comunitarias tienen funciones
favorecedoras a la teoría, como:
. Testimonial:
Como ilustración de la actividad real del campo comunitario, así
como su poder interventivo y de transformación de la realidad
social. O sea como una "prueba de realidad" de la
intervención comunitaria con utilidad pedagógico-profesional.
. Diseminadora:
Para dar salida a programas interesantes y válidos ya realizados y
así difundir para germinar y multiplicarse en otros lugares y
ámbitos.
. Modélica:
Como recopilación de "programas modelos" que permita; un
amplio muestrario de programas realizados para poder elegir; acceder
a esos programas; que existan criterios claros y operativos de
selección de programas.
. Reflexivo: El conocer experiencias de intervención
comunitaria es descriptivo, pero debe trascender y reflexionar los
"por que" han tenido éxitos, para así obtener principios
y conocimientos conducentes a la construcción de una muy necesaria
teoría válida de la acción social y comunitaria.
La praxis comunitaria debe ser obligatoriamente la fuente inductora
de la construcción teórica. Basándose en la recolección de datos
se puede llegar a la formulación de un conjunto de hipótesis que
llevarían al modelo o modelos teóricos y al mismo tiempo esto
permite orientar la práctica para superar el empirismo y la
intuición.
Misuti, Castillo y Balaguer (1993) defienden el carácter teórico
de la Psicología Comunitaria y la importancia y desarrollo de los
modelos aportando una clasificación de los mismos en:
. Modelos de orientación social:
Que se centran en el marco global socio-cultural de la actividad
comunitaria
. Modelos psicosociales:
Analizan las relaciones entre el individuo y la sociedad desde un
nivel mesosocial
. Modelos por su actuación:
Guían la realización de la intervención comunitaria
. Modelos clínicos:
Con el uso del método clínico . Modelos por objetivos: Definen las
metas de actuación de la disciplina
Sin embargo, estos modelos no son psicológicos solamente, sino
que debido a la profundización en el campo comunitario y al promover
la interdisciplinariedad intervienen profesionales de diversas ramas,
lo que provoca que sean modelos que respondan a mas de una ciencia,
lo que hace que la teorización se complejice y resulte mas difícil
hacer definiciones , pero esto no justifica que se le dé la espalda
a la sistematización y profundización teórica. Debe irse hacia las
definiciones esenciales que guíen la investigación y el estudio
para evadir el confusionismo y amalgamamiento profesional.
Bloom(1984) y Korchin (1976) aportan criterios teóricos de la
psicología Comunitaria que sirven de orientación metodológica,
cuando consideran que:
- Las fuerzas y sistemas sociales juegan un papel relevante(no
necesariamente único y excluyente) en la determinación de la
condición humana tanto humana tanto funcional, situacional,
permanente o estructural.
- El entorno social (sociedad) no es necesariamente algo negativo y
fuente de problemas y conflictos para individuos o grupos, sino
también fuente de recursos y potencialidades positivas e
imprescindibles en muchos casos.
- La localización de los problemas de salud y psicosociales ( y de
su origen) están en gran parte en los sistemas sociales y en la
relación del individuo con ellos.
- El aumento de la competencia o fortalecimiento (capacidad
resolutiva de problemas, salud, bienestar, etc. ) tiene un efecto de
prevención sobre el desarrollo del trastorno mental y los problemas
psicosociales de la población.
- Las necesidades individuales y los intereses sociales son generales
y básicamente compatibles, aunque en ocasiones pueden entrar en
conflicto.
- El rediseño del entorno y el cambio social tienen un efecto
significativo en la reducción de la disfunción social y clínica y
la no-modificación mantendría esas disfunciones.
- Para desarrollar y alcanzar el sentido de comunidad es preciso que
todos los miembros de la comunidad tengan accesos a los recursos y
servicios que ésta proporciona. La comunidad psicológica tiene, por
tanto un importante componente maternal y social que puede
concretarse en una redistribución o creación y potenciación de
recursos psicológicos y sociales.
Estas son asunciones teóricas jerárquicamente predominantes para la
Psicología Comunitaria: La influencia de la sociedad en el proceso
salud-enfermedad desde lo macrosocial hasta lo singular, tanto en
sentido negativo (para enfermar) como para desarrollar
potencialidades y crear recursos de afrontamiento con un carácter
transformador por parte de las personas, teniendo la comunidad un
papel predominante, por ser el lugar donde tiene la familia su sede,
con su papel socializador.
Así se cambia la concepción tradicional de un sistema de salud
esencialmente portador de los recursos para el desarrollo de una vida
saludable en comunión con su entorno y las relaciones e influencias
que derivan de la vida en sociedad. Al mismo tiempo, trae aparejado
un énfasis en la promoción y prevención para no solo entender la
salud como la ausencia de síntomas, sino como un estado de bienestar
que permita un desarrollo más pleno.
Martínez García(1993) caracteriza la psicología Comunitaria
como:
- Centrada en el análisis de los sistemas sociales.
- Con una perspectiva ecológica
- Interesada por los problemas sociales, incluyendo la salud mental,
aunque claramente quiere ir mas allá de la misma.
- Con especial interés en el cambio social.
- Con una evidente vacación preventiva.
- Centrándose mas en los procesos de dominio y manejo, adaptación y
competencia que en eliminar déficit.
- Caracterizada por la interdisciplinariedad y por una nueva
filosofía en la prestación de servicios.
En este sentido, otros autores también aportan mas
características. Así vemos que Barrón (1991) la define por su
crítica al modelo médico tradicional -en tanto concepción
etiológica de los problemas, su sesgo asistencial y su
medicalización de los problemas-.
También hace énfasis en la importancia de los factores sociales en
el desarrollo de los problemas de los individuos y comunidades por
que al asumir una relación dialéctica de ambos elementos adopta una
inevitable perspectiva ecológica.
Para Barrón la psicología Comunitaria asume que las fuerzas y
sistemas sociales juegan un papel decisivo en la determinación del
comportamiento humano, tanto adaptativo como desadaptativo ya el
origen de los problemas se encuentra frecuentemente en los sistemas
sociales y en la relación que mantienen con ellos los individuos,
aunque obviamente el entorno social también es fuente de recursos y
potencialidades.
Por su parte, Palmorian y Zani(1990) señalan el especial interés de
la Psicología Comunitaria por los grupos y comunidades mas
desfavorecidos y que justamente son los que tienen mayor riesgo de
que su ambiente sea constitutivamente perjudicial para ellos.
Sin embargo esta postura, que puede ser considerada como uno de los
objetivos iniciales de la Psicología Comunitaria y de carácter
humanista se convirtió en aspecto de controversia por las
intenciones de manipulatorias de algunos teóricos norteamericanos.
Al respecto el psicólogo dominicano Cruz (1980) señaló que esta
postura de la Psicología Comunitaria defiende los derechos de los
grupos marginales y trata de combatir las desigualdades sociales solo
dentro de los marcos del sistema imperante, ni un milímetro mas.
Montero(1987) así mismo aporta el criterio de que el papel de la
Psicología Comunitaria es la autogestión, el situar en los sujetos
el control para que ellos sean los que produzcan y controlen los
cambios en su medio inmediato. Esta autora representa la otra cara de
la moneda, por que al ser latinoamericana, defiende la posición del
psicólogo como activista social, que puede y debe ayudar a través
de los recursos de la Psicología Comunitaria y su método
interventivo las grandes desigualdades a la que han estado sometidas
las clases pobres : Esta postura, es la única- que al defender el
derecho de los desposeídos- justifica el carácter
político-ideológico de la Psicología.
Por otro lado, los estudiosos del tema otorgan gran importancia a
aspectos comunes que expresan las características intrínsecas de la
Psicología Comunitaria, como son; la comunidad como el espacio de
actuación( por que solo en la relaciones interpersonales que se
establecen en le grupo social es posible el desarrollo y creación de
recursos); la redistribución de roles (donde individuo y profesional
participan en la búsqueda y aprendizaje de los requerimientos de una
vida saludable) ; el cambio social, pero entendido desde posiciones
diversas con connotación desde lo socio-político hasta lo
psicológico, pero siempre con una fuerte influencia sociológica.
El campo comunitario tiene una magnitud que las ciencias que
intervienen en el mismo deben hacer esfuerzos ingentes para definir
en los planos teóricos como práctico los fundamentos que propicien
la interdisciplinariedad, alejándose de la vaguedad y el intrusismo
profesional. Al respecto, la Psicología Comunitaria puede hacer
propuestas positivas y optimistas, pero que en ocasiones han sido
tildadas de inalcanzables. Amalia Blanco(1988) en " La
Psicología Comunitaria ¿Una nueva utopía para finales del siglo XX
¿" refiere que esta definición de utopía puede venir por
varios rasgos que la caracterizan, como:
- Interés por la comunidad como modo de relación en contraposición
con el individualismo a ultranza.
- Por la demanda de tolerancia, respeto y consideración por la
diversidad y la diferencia, lo que significa también aceptar que
pueden y deben coexistir valores y normas diferentes.
- Por la asunción del presupuesto teórico-contextualista que
concede a los factores y variables externos un papel decisivo, pero
no exclusivo en la determinación del equilibrio y ajuste
psicológico de las personas, con lo cual, lo coherente es intervenir
sobre tales factores- en definitiva provocar un cambio social- junto
con la creencia de que cada individuo puede llegar a ser quien
oriente y dirija su existencia.
- Por la inveterada vocación preventiva de la Psicología
Comunitaria.
Al reconocer el papel que juega la sociedad en el desarrollo del
hombre, la Psicología Comunitaria adopta criterios que con
anterioridad habían sido formulados por la Psicología Soviética.
Uno de sus exponentes mas importantes fue S. L. Vigostki(1987) quien
elaboró la teoría sobre el desarrollo histórico-cultural del los
procesos psíquicos del hombre, donde define que la psiquis es una
propiedad del hombre como ser corporal, teniendo además un carácter
social donde sus particularidades deben buscarse en la historia de la
humanidad, en la historia de la sociedad.
Esta teoría contiene principios de la función de la sociedad en la
formación sana del hombre, como en la enfermedad -lo cual es
recurrente para la Psicología Comunitaria- .
De la misma manera, la intervención comunitaria se basa en el
carácter activo del ser humano, lo cual responde también al
principio básico de la actividad, sus peculiaridades y funciones en
la formación del psiquismo humano o conciencia, teniendo en cuenta
que la actividad humana es voluntaria y motivada, lo cual es un
principio básico para lograr la participación de las personas en su
propia viva en búsqueda de estilos saludables, es decir como sujetos
y no como objetos de salud. Si bien es cierto que estos preceptos
están dentro del campo de la Psicología General, la Ciencia
Psicológica es una unidad, por lo que sus distintas ramas se
interrelacionan y complementan, aportando y tomando los constructos y
metódicas de utilidad para unas y otras.
No obstante, estos aportes no forman parte del cuerpo teórico de la
Psicología Comunitaria, lo que debilita sus postulados y es una de
las causas de su ambigüedad teórica y el eclecticismo.
Las razones de esto pueden ser políticas, ya que una mayoría de
teóricos comunitarios son norteamericanos y dentro de ellos por ej.
Rappaport (1977) -visto como uno de los mas importantes- tiene una
clara inclinación de usar esta corriente con fines de control social
a favor de las clases dominantes y por otro lado por el
distanciamiento durante años existió entre los Estados Unidos y la
antigua Unión Soviética, que impidió un intercambio científico
que hubiera podido ser útil para ambas partes. Sin embargo la
teoría de Vigostki es de innegable valor y es tan así que según mi
experiencia personal, en estos momentos es reconocida en América
Latina y seguida con interés.
La Psicología Comunitaria al estar en estrecha relación con
los conflictos humanos y aportar soluciones grupales en el área de
la comunidad, tiene un fuerte contenido práctico y esto ha influido
favorablemente en su desarrollo empírico en detrimento del
conocimiento teórico. Sin embargo esto no significa que no existan
aportes en este sentido, sino que los diversos modelos teóricos
resultan de las posturas científicas y filosóficas de sus creadores
(diferentes entre sí), lo que dificulta su función directriz.
Dificultad que se acrecienta por lo controvertido del nacimiento de
la Psicología Comunitaria, ya que aparece en los Estados Unidos en
la década de los años 60´a tenor de condiciones socio-políticas
que se caracterizaron por movimientos por los derechos cívicos, la
ideología separatista de los negros, las crisis urbanas, la guerra
contra la pobreza y los arrestos y demostraciones de los estudiantes
universitarios que querían cambios sociales.
Esta situación -según Rappaport(1977) produjo la disposición y
hasta el entusiasmo de los psicólogos por ampliar sus ideas acerca
de lo que era posible que pudiera realizar las profesiones de
asistencia para promover el cambio social. Esta es una de las
posturas primarias y mas ortodoxas de la Psicología Comunitaria con
un contenido difuso en cuanto al papel que pueden jugar las ciencias
en vida social de un país, ya que de inicio se plantean objetivos de
un alcance tan largo que se va mas allá de lo científico para caer
en la esfera de lo político e ideológico.
Y aunque las ciencias no se hayan desvinculadas de su realidad, no es
posible aceptar que puedan tener una influencia que abarque toda la
superestructura de una sociedad. En esta tendencia se trató de
utilizar a la Psicología Comunitaria como una arma de control
social, lo cual influyó en el nacimiento y posterior desarrollo de
la misma, por su carácter desideologizador y se convirtió en una
trampa que perduró en el tiempo con consecuencias desfavorables.
Una de estas consecuencias fue la multiplicidad de modelos teóricos
con tendencias diversas y a veces con poca eficacia práctica, como
es el mismo caso de Rappaport (1977) con su modelo de cambio social.
Considera a la Psicología Comunitaria como un nuevo paradigma que
supera e integra a todos los enfoques anteriores y se dirige al
análisis de las diferencias culturales, religiosas étnicas, etc.
como una perspectiva, algo mas que un conjunto de normas para que la
sociedad acepte la relatividad cultural y la diversidad humana, ya
que estas diferencias provocan conductas desajustadas en los
individuos.
Es decir que las personas marginadas rechazan a la sociedad o son
rechazadas por esta. Propugna que esta enfoque evita que las
diferencias entre los individuos sean rotuladas como negativas o
precisadas de control social, evitando así sufrir sanciones
materiales o psicológicas y pretende que el respeto por las
diferencias individuales conlleve a proveer una red de sistemas
sociales que hagan que los recursos de salud, educación y asistencia
social estén disponibles para todos los ciudadanos; hace hincapié
en lograr el cambio "sin violencia", "sin
revolución".
Rappaport enfatiza esto último, por que considera que los paradigmas
anteriores han caído en crisis como consecuencia de que los
psicólogos se han introducido en el terreno prohibido de los
sistemas sociales, interesándose por el cambio y por la política..
Además de contradictorio- por que propone cambios sociales, e
incluso se introduce de lleno en el campo de la política y la
ideología y al mismo tiempo critica a los que lo han hecho- se
pierde en elaboraciones teóricas con poca relación con la realidad
de la verdadera Psicología Comunitaria que pretende ayudar a las
personas a tener una vida sana y que necesita de criterios teóricos
sólidos que guíen la intervención en problemáticas urgentes que
afectan la vida de relación, la familia, el desarrollo sano del
psiquismo en el decursar ontogenético, como son desde las conductas
adictivas, antisociales hasta la necesidad de conocer el buen
funcionamiento familiar como la primera y mas importante influencia
para el desempeño equilibrado de las personas en el transcurso de
sus vidas.
La teoría de Rappaport no se encamina hacia la integración social,
independientemente de su raza posición social, sino que refrenda la
diferencia y por lo trato un trato diferente, por que en el interior
de su concepción subyacen los distintos modelos biologicistas de las
minorías étnicas, como son los de la inferioridad racial, la
teoría del déficit por factores medioambientales y el modelo
multicultural (De la Torre, 1985), los cuales expresan una amplia
gama de racismo por considerar los no blancos como inferiores por
factores innatos, ambientales o culturales.
La propuesta de Rappaport parte de la necesidad de encaminar la
atención de salud hacia las comunidades donde viven determinados
grupos sociales que se diferencian del resto de la población
norteamericana por poseer una cultura diferente, debido a su
composición étnica y posición social y que por estas razones son
individuos desajustados emocionalmente con respecto a la sociedad en
que viven, por lo que se persigue lograr un ajuste- partiendo del
respeto a su diferencia cultural - a través de la intervención, la
cual puede tener diferentes alternativas elaboradas o seleccionadas
por una persona que ejerce la función de enlace y cuya función es
provocar en la comunidad los cambios necesarios que posibilitan el
reajusta necesario, partiendo del criterio de no recibir pasivamente
las soluciones, sino que tienen que convertirse en individuos activos
para resolver sus problemas si necesidad de que mejoren sus recursos
materiales, sino a través de la reorganización de los servicios, la
familia, lo iglesia, la escuela, el centro laboral, etc.
En el orden de la aplicabilidad de sus teoría, considera que la
intervención se debe basar en estrategias a diferentes niveles:
centradas en las personas; en los grupos pequeños; en la
organización y por último en la institución y la comunidad. Para
cada una de estas estrategias propone una serie de metódicas, así
vemos que para las que se centran en las personas selecciona las
intervenciones en crisis, la terapia breve, el adiestramiento o
educación individual y la consulta individual.
Para las que se dirigen al grupo pequeño, las técnicas a usar
serían la terapia familiar o relacional y el trabajo de grupo. Para
las centradas en la organización, cree conveniente dirigirse a las
estrategias de cambios y desarrollo organizacional, así como la
mejora de gestión y por último la referidas estrategias centradas
en la institución y la comunidad, propone el cambio social como la
abogacía social y organización comunitaria o creación de setting e
instituciones paralelas.
He dado un panorámica de la teoría de Rappaport como un ejemplo de
algunas de las características de los modelos del cambio social
(aunque es necesario hacer la salvedad que no todos los modelos de
este tipo presentan las insuficiencias de este) para que se vean
algunas de las insuficiencias no solo teóricas que han afectado a la
Psicología Comunitaria. De forma general, se ve claramente el
eclectismo y apresuramiento de su elaboración teórica, con claras
intenciones manipulatorias y prejuiciadas con un fuerte contenido
político-ideológico.
Como consecuencia de esto, la intervención - que es una
manifestación importante y muy utilizada del método comunitario-
adolece de una guía teórico-metodológica, que la hace poco
práctica y provoca el uso de técnicas tradicionales (muchas de
ellas de la Psicología Clínica) tan criticadas por su corte
individualista .
Lo dicho hasta aquí nos muestra solo algunas aristas del problema
.El debate en torno a la Psicología Comunitaria, su lugar en el
campo científico, su actualidad, está determinado en gran medida
por la correlación entre praxis y teoría y por supuesto la
profundidad y utilidad de las mismas para cumplir los objetivos de
esta rama, que de inicio fueron / Tratar de sacar a la Psicología de
la crisis teórica y metodológica que la habían sumido corrientes
anteriores de corte individualista (De la Torre, 1985) y aportarle a
la Psicología un nuevo modelo que la hiciera romper con los
estrechos marcos del individualismo, desplegándose hacia las
comunidades.
Como el tema es de gran importancia y no está agotado, en próximas
publicaciones seguiremos abordándolo.
- Sarason, B.R. (1974) The psychological senso of community.
Jossey Bass, San Francisco.
- Morales, F. (1999) Psicología de la Salud. Edit. Ciencia y
Técnica. La Habana, Cuba.
- Misuti,G.; Castillo,R. y Balaguer, I( 1993) La última década de
la Psicología Comunitaria en Martínez, M. Psicología Comunitaria.
Edit. Eudema, S. A. Madrid 23-38
- Bloom,B.L. (1990) The relationship of social support and health.
Social science and medicine 30,5, 635-637
- Korchin, S.J. ( 1976) modern clinical Psychology: Principles of de
clinic and community. New York ,Basic Books
- Martínez García, M. Y Barrón, A. ( 1993) La Psicología
Comunitaria y los roles del psicólogo comunitario en Psicología
Comunitaria. Edit. Eudema. S.A., Madrid 11-22.
- Barrón, A. (1991) La Psicología Comunitaria. Una disciplina en
busca de paradigmas. Apuntes de Psicología 32, 3336.
- Montero, M. (1987) La Psicología Comunitaria. Orígenes y
principales fundamentos teóricos. En S. Barriga, J.M. León y M.
Martínez. Intervención psicosocial. Hora, Barcelona.
- Blanco, A. (1988) La Psicología Comunitaria¿ Una nueva
utopía para fin del siglo XX? En A, Martín, F. Chacón y M.
Martínez . Psicología Comunitaria. Visos , Madrid.
- Palmorian,L. y Zanin(1990) citados por Sánchez, A. en Psicología
Comunitaria. Bases conceptuales y operativas. Métodos de
intervención . 2da edición PPU, Barcelona, 1991.
- Vigotski, S. L. ( 1987) Historia del desarrollo de las funciones
psíquicas superiores. Edit. Científico Técnica, Habana.
- Kelinger,J. (1975) Investigación del comportamiento. Técnicas y
metodología. México. Nueva Editorial Interamericana.
- Rappaport,J. (1977) Community Psychology: Values, research and
action. Edit. Holg., Rinehart and Winston, Illinois.
- De la Torre, C.( 1985) Algunos problemas de la historia y
situación actual de la Psicología en América Latina. Universidad
de la Habana. Mes, Cuba
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