Autora:
Dra. María Asunción Tosar Pérez.
Categoría docente: Asistente
Dirección particular: Calle 377 consultorio 14 e/ 178 y 168 Reparto Mulgoba.
Boyeros. Cuba Teléfono: 6834615
E- Mail: atosar@infomed.sld.cu
Institución:
Clínica Integral de Medicina Tradicional y Natural “Dr Ernesto Guevara”
Objetivos:
Describir un análisis de la incorporación de la medicina tradicional asiática
y natural en el sistema de salud y sus relaciones con otras ciencias.
Métodos:
Se realiza una revisión bibliográfica utilizando varios textos básicos de la
ética y la filosofía así como criterios propios que surgieron al realizar dicho trabajo.
Resultados:
Al analizar las condiciones concretas de la medicina tradicional y natural
en la actualidad nos motivo la presencia de la Medicina tradicional en todas las épocas
y su relación con la medicina moderna.
La medicina tradicional y natural asiática tuvo
sus orígenes en los países asiáticos.
Cada país tiene su medicina popular o tradicional.
La incorporación de esta medicina ha traído en algunos profesionales de la salud
escepticismo, confusión, emociones místicas.
Con el propósito de demostrar que no
hay dos medicinas que solamente existen una medicina simplemente seria integral a los
profesionales de la salud este concepto de medicina integrativa, nos dimos a la tarea de
realizar este trabajo.
Conclusiones:
El objetivo de la medicina cubana es crear a un profesional de la salud
integral y con la incorporación de esta disciplina entendemos que el médico integra al
hombre a su entorno a la naturaleza, logrando así cambios en su modo de vida y
estilos de vida.
Descriptores:filosofía/ ética// Medicina tradicional / Medicina Integral.
En los orígenes de las diferentes civilizaciones del mundo, consta de un arsenal de
acumulo de información. Sobre el tema que abordaremos en este trabajo: LA
MEDICINA TRADICIONAL Y NATURAL. La MEDICINA TRADICIONAL
ASIÁTICA, tuvo sus orígenes en los países asiáticos, de los cuales fue China la que
desarrolló la misma a través de su historia (diferentes dinastías hasta la fundación
de la República Popular China).1,2
Este país cultivó, desarrolló y propagó esta práctica médica a los países europeos, a
las Américas (Argentina, México, EE.UU).
En la historia de Cuba, la MTN tiene sus antecedentes desde los aborígenes,
específicamente en el uso de las plantas medicinales.
En estudios realizados por el
científico cubano Juan Tomás Roig (1877-1971), quien estudió más de 5 mil
especies de la flora cubana, las cuales describe en su libro PLANTAS
MEDICINALES, AROMÁTICAS Y VENENOSAS EN CUBA, publicado en
1945.
La MTN no pretende desplazar a la medicina oficial sino de enriquecer el
conocimiento terapéutico del médico práctico, con un método eficaz e inofensivo, e
infundirle al mismo tiempo todo él contenido humanístico de la vieja y actual
dialéctica china, por lo menos, incitarlos a frecuentar los textos filosóficos.
Objetivos
General:
Analizar las condiciones histórico concretas en que se desenvuelve la Medicina
Tradicional y Natural en la actualidad.
Específico:
Analizar el fundamento socio – filosófico de la Medicina Tradicional y Natural
Desarrollo
El uso de las medicinas complementarias se remonta a orígenes que se pierden en
los albores de la humanidad, debido al escaso desarrollo social alcanzado en aquella
época del devenir de la civilización.
Así, las plantas con propiedades curativas eran
las únicas medicinas existentes, por lo cual muchos suponen que la medicina verde
en particular nació con la primera enfermedad del hombre.
No es casual por tanto,
que en los enterramientos del lejano hombre de Neandertal, fueran encontrados
residuos de flores y de hierbas junto a sus restos. Es conocido también, que en el
famoso libro Ayurveda de la India, hace más de cinco mil años, figuraba una lista
de más de ocho mil remedios confeccionados con plantas medicinales.
En la medida
que la sociedad avanza hasta escindirse en clases sociales, la medicina o arte de
curar, tiene también su propio desarrollo y se va a dividir en dos vertientes: una va a
estar representada por aquellos sectores de la sociedad que ejercen el dominio
económico y social y por consiguiente, tienen la posibilidad de elaborar y
sistematizar lógica y racionalmente, algunos fundamentos empíricos existentes en la
medicina popular.5, 6
En los tiempos modernos, la conquista y colonización de América resultó ser un
ejemplo evidente del aplastamiento de tradiciones, mitos y religiones que
conformaban el perfil y la identidad cultural de las comunidades humanas que
habitaban estas tierras.
Todo sistema de conocimientos en la MTN cuenta con un sólido FUNDAMENTO
FILOSÓFICO que armoniza con el saber científico coherentemente estructurado.
Un importante caudal de experiencia lo aporta la Filosofía China del Dao, cuerpo
teórico complejo, esencial, tomado por los sabios antiguos y llevados a la medicina
como rectora de sus argumentos.
Los primeros pensadores chinos dedicaron especial atención a la solución de los
problemas del hombre y la polémica entre las corrientes filosóficas transcurrió allí
en torno la comprensión del Dao como el camino del desarrollo social y del destino
del ser humano.7, 8.
Tratando de resumir algunas de las ideas fundamentales que desde el punto de vista
de la relación del hombre con el mundo sirven de base a la MNT, podemos señalar
lo siguiente:
La MTN establece una relación directa entre el estado de ánimo y la predisposición
a las enfermedades, concepción presente desde la antigüedad. No en balde en la
actualidad se reconoce a la risa como una terapia aplicable tanto en el tratamiento
de problemas psíquicos como físicos.
El fundamental de estos principios es su enfoque del ser humano en su integralidad,
como ser físico, químico, emocional, energético.
La medicina moderna, como es conocido, se ha desarrollado a partir de una ruptura
entre el cuerpo y el espíritu, y dentro de esto, mediante un proceso de
superespecialización que separa cada vez más las partes con relación al todo. Por su
parte, algunas especialidades de la medicina, sobre todo en la vertiente educativa,
tal relación deviene imprescindible.10, 11.
La medicina moderna ha ido olvidando en gran medida la filosofía que antaño
precedía su actividad, es decir, la Fundamentación en su accionar del lugar que
ocupa el hombre en la naturaleza, su relación con la salud y la enfermedad, los
ciclos de nacimiento, vida, sufrimiento, dolor, muerte, felicidad y otras
interrogantes sobre la existencia humana, que en buena medida están presentes en el
MNT.
Quizás sea conveniente destacar algunos de los principios que deben guiar su
actividad:
1- El espíritu de la sabiduría debe conservarse en la herencia o legado que recibe la
MTN, pero su práctica en cada país enfrenta circunstancias nuevas, objetos
diferentes, y farmacopeas distintas. Para captar la esencia de esta medicina lo más
importante es reconocer su capacidad de adaptación.
2- La MTN no es mágica ni milagrosa.
3. - No es posible hablar de la cultura y de la identidad de los pueblos sin que de
alguna manera estén presentes los legados de la Medicina Tradicional Natural.
Desde el ingreso de la República Popular China a las Naciones Unidas, ocurrido en
la década de los años 70, se empezó a manejar en la Organización Mundial de la
Salud el concepto de medicina "tradicional".
Con este término se hace referencia a
un conjunto muy heterogéneo de ideas sobre la enfermedad, de procedimientos
diagnósticos y sobre todo de medidas terapéuticas, que constituyen el contenido de
las medicinas conocidas también como "autóctonas", "indígenas", "populares" o
"marginadas", los recursos de ambas posturas en la atención a los problemas de
salud de sus 1 000 millones de habitantes, es ahora conocido en todo el mundo. 12.
En primer lugar, las medicinas tradicionales y la medicina occidental tienen mucho
en común: la poderosa influencia psicológica de la presencia del médico (o
curandero, naturista, mago, osteopatía, brujo, balneólogo, yerbero, etc.) en la actitud
mental del paciente ante su enfermedad; el uso de muchos procedimientos
terapéuticos similares, sobre todo ante problemas tan antiguos como fracturas,
hemorragias, senilidad; entre otros, la administración de numerosas sustancias de
diversos orígenes y con distintos grados de pureza, la historia natural de la
enfermedad, que en muchos casos tiende a curarse en forma espontánea,
frecuentemente a pesar de lo que médicos tradicionales y occidentales recomienden
como tratamiento (la tendencia y los poderes intrínsecos del organismo para
recuperar la salud se conoce desde principios de la historia y fue bautizada en latín
como vis medicatrix natura; como todo en medicina, su existencia ha sido aceptada
por muchos y negada por otros tantos a través del tiempo.
En nuestro siglo, sus
partidarios la conocemos como homeostasis y le conferimos un papel fundamental
en la biología normal y patológica).13,14
En segundo lugar, las medicinas tradicionales y la medicina occidental no son
productos culturales aislados e independientes entre sí sino todo lo contrario;
cuando se les contempla en forma global y con conciencia histórica, hasta resultan
ser parientes cercanos.
El parentesco no es por compadrazgos o relaciones políticas;
se trata de miembros de la misma familia, por cuyas venas corre la misma sangre
ancestral. La medicina moderna inició su carrera hace más de 30 siglos y siempre
ha conservado su mismo carácter ambivalente de oficio y profesión, de empirismo y
análisis objetivo, de arte (en el sentido del artesano, no del artista) y ciencia.
Las
raíces primitivas e irracionales de las ideas más avanzadas de la medicina moderna
no son motivo de ruborización sino de orgullo. La superación de un concepto
anticuado por otro moderno no debe ser motivo de mofa despectiva sino más bien
de gratitud y reconocimiento filial a su contribución. Es como sí los padres, al
transformarse en abuelos, simultáneamente se convirtieran de cariñosos generadores
de la vida y todas sus dulzuras para sus hijos, en molestos y hasta malignos espíritus
para sus nietos. Como feliz miembro del gremio de los abuelos, me consta que tal
postura es completamente falsa.
En tercer lugar, en nuestro medio la medicina tradicional está haciendo un loable
esfuerzo por incorporarse al nivel científico del siglo XX. Como este parece ser un
primer intento, todavía se perciben rezagos de irracionalidad en su postura. Un
ejemplo es la convicción de que todo el herbolario tradicional contiene principios
farmacológicamente activos y relevantes a los diferentes problemas patológicos en
que se usan.
Tal convicción se basa en el hecho real de que algunas yerbas
definitivamente sí tienen principios activos con efectos farmacológico interesantes
que deberían ser estudiados y aprovechados, Pero de ahí a asegurar que: "... de no
existir los cientos de terapeutas tradicionales y los miles de recursos herbolarios, las
curvas de mortalidad y morbilidad se verían notablemente modificadas, y no para
mejorar precisamente..." hay todavía una enorme distancia 15,16.
La medicina occidental ha heredado mucho de las medicinas tradicionales y todavía
va a incorporar mucho más de ese rico acervo de sabiduría empírica.
La medicina moderna tradicional en Cuba.
En Cuba la enseñanza de la Medicina Tradicional Natural comenzó en el sistema
de salud en los años 80, con el rechazo de unos, el escepticismo de otros, y la
aceptación de los menos inicialmente.
Con el tiempo, su aceptación se ha ido generalizando aunque no dejamos de
comprender que su auge en la década del 90, coincidiendo con el período especial,
hizo creer a muchos, al menos al principio, que su entronización como política del
Estado Cubano, obedeció a la carencia de medicamentos, surgiendo como
alternativa en este sentido.
En los últimos tiempos ha avanzado la comprensión de la MTN en su vertiente
formativa, es decir, encaminada a conocer sus fundamentos filosóficos, empíricos y
científicos. Se han editados textos, manuales, se imparte docencia pre y
posgraduada en sus temáticas esenciales, y en enero de 1991, comenzó un programa
organizado por los Ministerios de Salud y el de la Agricultura para dar paso a la
producción de medicamentos en todas las provincias del país, si se tiene en cuenta
las potencialidades que se encierran en este sentido.
En la actualidad la situación ha ido cambiando con relación a la introducción de la
medicina complementaria.
En Enero del 2002, en el acuerdo 4282 del Consejo de
Ministro, quedó aprobado la institucionalización de la Medicina Tradicional
Natural, con el propósito de adquirir una mayor cultura en el empleo y aplicación de
estas técnicas.
Lo anteriormente expresado nos sirve para argumentar como la Medicina
Tradicional Natural no es en modo alguno una ficción, mucho menos una utopía,
sino que deviene ciencia en toda la extensión de la palabra, lo cual constituye un
sistema de conocimientos armónicamente estructurado, que como toda ciencia,
contribuye al conocimiento del mundo circundante, en este caso de modo especial,
a la salud humana.
Del mismo modo y como toda ciencia, posee junto a los
conocimientos teóricos y a la base empírica, un fundamento filosófico que parte de
la interrelación natural entre la filosofía y la medicina, en tanto ambas abordan la
relación hombre - mundo y el lugar del hombre en ese mundo.16.
Conclusiones
Es evidente que para que la Medicina Tradicional Natural se Tenga en cuenta como
ciencia y su incorporación en la sociedad moderna, hay que señalar Primero la
validación de la eficacia de sus técnicas, que se logrará a través de las
investigaciones y estudiarlas exhaustivamente: principios filosóficos, su
Etiopatogenia, así como sus diversos Tratamientos.
En Cuba, como expusimos en el trabajo, entendemos que no exista dificultad para
Lograr este propósito, pues se cuenta con el apoyo del Ministerio de Salud Pública.
En este arte de la salud, el médico no se enfrenta a las enfermedades, sino que él
médico afronta un proceso vital, el de cada persona en particular, en lugar de
Enfermedades. Este argumento es válido para los futuros profesionales, los cuales
son Los precursores de una medicina integrativa. Por lo que entiende que la
denominación de medicina tradicional no se resume a una Técnica sino a un
conjunto de acciones armónicamente integradas donde el hombre es su protagonista
principal.
Quisiéramos finalizar con esta expresión clásica de la medicina tradicional y una
de nuestro apóstol José Martí:
Él MEDICO MEDIOCRE CURA LO QUE YA ESTA ENFERMO, EL MEDICO
MAESTRO CURA LO QUE TODAVÍA NO ESTA ENFERMA”
LA VERDADERA MEDICINA NO ES LA QUE CURA, SINO LA QUE
PRECAVE.
(José Martí agosto 1883)
.
1- Juan blanco. Ética y civilización: Asuntos para el tercer milenio.1998.
2.En Bioética desde una perspectiva cubana, La Habana, 1997: 321-326.
3. George Thomson, Lecturas de Filosofía, salud y sociedad. La Habana, 2000.
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5. Stehen Fulder, Las medicinas complementarias. Rev. El correo (UNESCO)
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6. Claude Brelet -Rueff. El paciente es ante todo una persona. En: El Correo de la
UNESCO. Febrero de 1998: 6-11.
7- Ivan Andreiev, La ciencia y el progreso social. Rev. Moscú. , 1979:11
8- Historia de la Filosofía. Moscú. 1978.
9. - Filosofía y Ciencia de la Salud. La Habana, Cap. La medicina popular,1999.
10. -Objetivos, propósitos y directrices para incrementar la salud de la población
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11-Sussman David, J. Acupuntura, Teoría y práctica. 5ta.edición. 1981, 23,24, 25
12-Alvarez Díaz Tomas Armando, Acupuntura Medicina Tradicional Asiática, Ed:
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13-Embid, Alfredo, Enciclopedia de Medicina China 1194 puntos. Ed. Barcelona.
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14-Chong, Xinnog, Chine acupuncture and moxibustion. Ed: Lenguas Extranjeras
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15-Marmori Federico, Skopalik Claudia. Curso de Medicina tradicional china.
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16-Acosta Sariego, Bioética para la sustentabilidad, Ed: Publicaciones acuario,
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18.Valdes Galarraga Ramiro Diccionario del Pensamiento Martiano ED. Ciencias
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