Autora:
Lic. Yolanda Ramiro Sánchez.
Profesora asistente
Facultad de Ciencias Médicas "Salvador Allende"
Instituto Superior de ciencias Médicas de la Habana
Resumen
La Psicología Comunitaria ha sido sometida a diversas influencias que han
limitado el desarrollo de su cuerpo teórico, no así su evolución en el
trabajo de campo.
Por su carácter eminentemente social ha tenido distintas
tendencias que la han guiado por caminos diversos, desde su aplicación para
el cambio social, hasta el campo de la salud. En esta esfera -a la que vamos
a referirnos fundamentalmente - necesita para su puesta en práctica de
políticas de salud con énfasis en la atención primaria, con los
consiguientes recursos que de esto se deriva, por lo que su desarrollo no ha
sido uniforme en los distintos países.
Conjuntamente ha habido una
resistencia de círculos académicos de incluirla en las universidades por
considerarla eminentemente práctica y con débil soporte teórico. Todo esto,
ha provocado, entre otras razones que exista un desbalance teórico- práctico
en el desarrollo de la Psicología Comunitaria, lo que ha limitado su
influencia. Este artículo hace un análisis al respecto y reconoce el valor
de la Psicología Comunitaria como una tendencia importante por que supera el
carácter individualista y clasista de la Psicología anterior.
Palabras claves: Psicología Comunitaria ,teoría , praxis, comunidad
Según Sarason(1974)- un reconocido autor y exponente de la tendencia
comunitaria -la Psicología Comunitaria es una disciplina aplicada e
interventiva y no tan teórica. Sin embargo, Sánchez Vidal (1991) considera
que la construcción teórica de los determinantes y correlatos
socio-ambientales del trastorno psicológico y las condiciones humanas
resultan esenciales y prioritarias.
Estas posiciones, aparentemente
contradictorias, muestran el debate sobre la relación entre teoría y
práctica, entre ciencia y profesión. Al igual que en la Psicología Clínica,
la Psicología Comunitaria, como rama aplicada de la Psicología ha tenido que
enfrentarse a diversas opiniones sobre su lugar y dimensión dentro del
quehacer científico.
Sin subestimar la utilidad de la polémica, a nuestro
juicio la correlación entre lo práctico y lo conceptual, lo profesional y lo
científico deben tener un balance equilibrado que puede ser diferente en
cada rama para posibilitar un desarrollo coherente y útil.
La formulación de Sarason resulta de los comienzos empíricos de la
Psicología Comunitaria, que sin poseer un cuerpo teórico que sustentara y
guiara la praxis, comenzó su quehacer operativo apoyándose en el aparato
categorial de otras ramas de la psicología, como la Clínica(con sus
distintas escuelas o corrientes)y la tendencia Social ; los aportes de
Movimiento de Salud Mental Comunitaria(MSMC)- que tanta influencia tuvo en
la aparición de la Psicología Comunitaria- y otras ciencias, como la
Medicina ( en particular la Epidemiología) y la Sociología entre otras,
que configuraron una postura e incluso desarrollo ecléctico.
Esto ha
provocado posiciones diversas ante la Psicología Comunitaria; por un lado
que se le subestime por considerar que su cuerpo teórico es débil y
primitivo; por otro lado que se niegue su existencia actual y sea
considerada como un antecedente de la Psicología de la Salud( Morales, 1999)
y para terceros que no la diferencien de la Psicología Clínica e incluso
que la incluyan dentro de ésta.
Estas posiciones carecen de validez, por que
en la actualidad esta rama no solo ha ampliado su ámbito aplicativo, sino
también el teórico-conceptual en gran cantidad de países.
Para autores como Sánchez Vidal(1991) es la ciencia básica que fundamenta la
intervención comunitaria por que guía y recoge el resultado de la praxis
comunitaria además de investigar las relaciones de las variables y procesos
del entorno social y biofísico con el trastorno y el bienestar de los
individuos, así como los efectos e interacciones mutuas de individuos y
entornos sociales a diversos niveles sistémicos.
Así mismo define que las
metas de la Psicología Comunitaria son el estudiar seria y sistemáticamente
el cambio social y sus efectos psicológicos , haciendo énfasis en áreas y
grupos humanos de la comunidad prioritarios como son la tercera edad, la
drogadicción, la problemática familiar, la delincuencia, los entornos
carcelarios la marginación urbana, asistencia primaria, etc.
También la
considera como una postura extrema del intervencionismo psicosocial, donde
los psicólogos tienen la responsabilidad social de llevar hasta sus últimas
consecuencias la aplicación de la Psicología Comunitaria a los contextos
sociales en sus dimensiones comunitarias. Este autor- que posee una vasta
experiencia en la temática- expone una visión acertada en cuanto a la
aplicabilidad de la Psicología Comunitaria y su vínculo directo con la
teoría y reconoce su dificultad en esto último y la necesidad de que sea
objeto de estudio para su profundización.
Se hace necesario aceptar que la empiria ha prevalecido con mas fuerza que
la teoría y mas allá de lo sustentado por Sarason (1974), la Psicología
Comunitaria es teórico-interventiva y las numerosas experiencias prácticas
en los diferentes ámbitos pueden y deben tener funciones propiciatorias
para el desarrollo del cuerpo teórico.
Al respecto el ya citado Sánchez
Vidal considera que dar a conocer los programas e intervenciones
comunitarias tienen funciones favorecedoras a la teoría, como:
- Testimonial: Como ilustración de la actividad real del campo comunitario,
así como su poder interventivo y de transformación de la realidad social. O
sea como una "prueba de realidad" de la intervención comunitaria con
utilidad pedagógico-profesional.
- Diseminadora: Para dar salida a programas interesantes y válidos ya
realizados y así difundir para germinar y multiplicarse en otros lugares y
ámbitos.
- Modélica: Como recopilación de "programas modelos" que permita; un amplio
muestrario de programas realizados para poder elegir; acceder a esos
programas; que existan criterios claros y operativos de selección de
programas.
- Reflexivo: El conocer experiencias de intervención comunitaria es
descriptivo, pero debe trascender y reflexionar los "por que" han tenido
éxitos, para así obtener principios y conocimientos conducentes a la
construcción de una muy necesaria teoría válida de la acción social y
comunitaria.
La praxis comunitaria debe ser obligatoriamente la fuente inductora de la
construcción teórica.
Basándose en la recolección de datos se puede llegar a
la formulación de un conjunto de hipótesis que llevarían al modelo o modelos
teóricos y al mismo tiempo esto permite orientar la práctica para superar
el empirismo y la intuición.
Misuti, Castillo y Balaguer (1993) defienden el carácter teórico de la
Psicología Comunitaria y la importancia y desarrollo de los modelos
aportando una clasificación de los mismos en:
- Modelos de orientación social: Que se centran en el marco global
socio-cultural de la actividad comunitaria
- Modelos psicosociales: Analizan las relaciones entre el individuo y la
sociedad desde un nivel mesosocial
- Modelos por su actuación: Guían la realización de la intervención
comunitaria
. Modelos clínicos: Con el uso del método clínico
- Modelos por objetivos: Definen las metas de actuación de la disciplina
Sin embargo, estos modelos no son psicológicos solamente, sino que debido a
la profundización en el campo comunitario y al promover la
interdisciplinariedad intervienen profesionales de diversas ramas, lo que
provoca que sean modelos que respondan a mas de una ciencia, lo que hace
que la teorización se complejice y resulte mas difícil hacer definiciones
, pero esto no justifica que se le dé la espalda a la sistematización y
profundización teórica.
Debe irse hacia las definiciones esenciales que
guíen la investigación y el estudio para evadir el confusionismo y
amalgamamiento profesional.
Bloom(1984) y Korchin (1976) aportan criterios teóricos de la psicología
Comunitaria que sirven de orientación metodológica, cuando consideran que:
- Las fuerzas y sistemas sociales juegan un papel relevante(no
necesariamente único y excluyente) en la determinación de la condición
humana tanto humana tanto funcional, situacional, permanente o estructural.
- El entorno social(sociedad) no es necesariamente algo negativo y fuente de
problemas y conflictos para individuos o grupos, sino también fuente de
recursos y potencialidades positivas e imprescindibles en muchos casos.
- La localización de los problemas de salud y psicosociales ( y de su
origen) están en gran parte en los sistemas sociales y en la relación del
individuo con ellos.
- El aumento de la competencia o fortalecimiento (capacidad resolutiva de
problemas, salud, bienestar, etc. ) tiene un efecto de prevención sobre el
desarrollo del trastorno mental y los problemas psicosociales de la
población.
- Las necesidades individuales y los intereses sociales son generales y
básicamente compatibles, aunque en ocasiones pueden entrar en conflicto.
- El rediseño del entorno y el cambio social tienen un efecto significativo
en la reducción de la disfunción social y clínica y la no-modificación
mantendría esas disfunciones.
- Para desarrollar y alcanzar el sentido de comunidad es preciso que todos
los miembros de la comunidad tengan accesos a los recursos y servicios que
ésta proporciona.
La comunidad psicológica tiene, por tanto un importante
componente maternal y social que puede concretarse en una redistribución o
creación y potenciación de recursos psicológicos y sociales.
Estas son asunciones teóricas jerárquicamente predominantes para la
Psicología Comunitaria: La influencia de la sociedad en el proceso
salud-enfermedad desde lo macrosocial hasta lo singular, tanto en sentido
negativo(para enfermar) como para desarrollar potencialidades y crear
recursos de afrontamiento con un carácter transformador por parte de las
personas, teniendo la comunidad un papel predominante, por ser el lugar
donde tiene la familia su sede, con su papel socializador.
Así se cambia la
concepción tradicional de un sistema de salud esencialmente portador de los
recursos para el desarrollo de una vida saludable en comunión con su entorno
y las relaciones e influencias que derivan de la vida en sociedad.
Al mismo
tiempo, trae aparejado un énfasis en la promoción y prevención para no solo
entender la salud como la ausencia de síntomas, sino como un estado de
bienestar que permita un desarrollo más pleno.
Martínez García(1993) caracteriza la psicología Comunitaria como:
- Centrada en el análisis de los sistemas sociales.
- Con una perspectiva ecológica
- Interesada por los problemas sociales, incluyendo la salud mental, aunque
claramente quiere ir mas allá de la misma.
- Con especial interés en el cambio social.
- Con una evidente vacación preventiva.
- Centrándose mas en los procesos de dominio y manejo, adaptación y
competencia que en eliminar déficits.
- Caracterizada por la interdisciplinariedad y por una nueva filosofía en la
prestación de servicios.
En este sentido, otros autores también aportan mas características. Así
vemos que Barrón (1991) la define por su crítica al modelo médico
tradicional -en tanto concepción etiológica de los problemas, su sesgo
asistencial y su medicalización de los problemas.
También hace énfasis en la
importancia de los factores sociales en el desarrollo de los problemas de
los individuos y comunidades por que al asumir una relación dialéctica de
ambos elementos adopta una inevitable perspectiva ecológica.
Para Barrón la psicología Comunitaria asume que las fuerzas y sistemas
sociales juegan un papel decisivo en la determinación del comportamiento
humano, tanto adaptativo como desadaptativo ya el origen de los problemas se
encuentra frecuentemente en los sistemas sociales y en la relación que
mantienen con ellos los individuos, aunque obviamente el entorno social
también es fuente de recursos y potencialidades.
Por su parte, Palmorian y Zani(1990) señalan el especial interés de la
Psicología Comunitaria por los grupos y comunidades mas desfavorecidos y que
justamente son los que tienen mayor riesgo de que su ambiente sea
constitutivamente perjudicial para ellos.
Sin embargo esta postura, que
puede ser considerada como uno de los objetivos iniciales de la Psicología
Comunitaria y de carácter humanista se convirtió en aspecto de controversia
por las intenciones de manipulatorias de algunos teóricos norteamericanos.
Al respecto el psicólogo dominicano Cruz (1980) señaló que esta postura de
la Psicología Comunitaria defiende los derechos de los grupos marginales y
trata de combatir las desigualdades sociales solo dentro de los marcos del
sistema imperante, ni un milímetro mas.
Montero(1987) así mismo aporta el criterio de que el papel de la Psicología
Comunitaria es la autogestión, el situar en los sujetos el control para que
ellos sean los que produzcan y controlen los cambios en su medio inmediato.
Esta autora representa la otra cara de la moneda, por que al ser
latinoamericana, defiende la posición del psicólogo como activista social,
que puede y debe ayudar a través de los recursos de la Psicología
Comunitaria y su método interventivo las grandes desigualdades a la que han
estado sometidas las clases pobres : Esta postura, es la única- que al
defender el derecho de los desposeídos- justifica el carácter
político-ideológico de la Psicología.
Por otro lado, los estudiosos del tema otorgan gran importancia a aspectos
comunes que expresan las características intrínsecas de la Psicología
Comunitaria, como son; la comunidad como el espacio de actuación( por que
solo en la relaciones interpersonales que se establecen en le grupo social
es posible el desarrollo y creación de recursos);la redistribución de roles
(donde individuo y profesional participan en la búsqueda y aprendizaje de
los requerimientos de una vida saludable) ; el cambio social, pero entendido
desde posiciones diversas con connotación desde lo socio-político hasta lo
psicológico, pero siempre con una fuerte influencia sociológica.
El campo comunitario tiene una magnitud que las ciencias que intervienen en
el mismo deben hacer esfuerzos ingentes para definir en los planos teóricos
como práctico los fundamentos que propicien la interdisciplinariedad,
alejándose de la vaguedad y el intrusismo profesional. Al respecto, la
Psicología Comunitaria puede hacer propuestas positivas y optimistas, pero
que en ocasiones han sido tildadas de inalcanzables. Amalia Blanco(1988) en
" La Psicología Comunitaria ¿Una nueva utopía para finales del siglo XX ¿"
refiere que esta definición de utopía puede venir por varios rasgos que la
caracterizan, como:
- Interés por la comunidad como modo de relación en contraposición con el
individualismo a ultranza.
- Por la demanda de tolerancia, respeto y consideración por la diversidad y
la diferencia, lo que significa también aceptar que pueden y deben coexistir
valores y normas diferentes.
- Por la asunción del presupuesto teórico-contextualista que concede a los
factores y variables externos un papel decisivo, pero no exclusivo en la
determinación del equilibrio y ajuste psicológico de las personas, con lo
cual, lo coherente es intervenir sobre tales factores- en definitiva
provocar un cambio social- junto con la creencia de que cada individuo puede
llegar a ser quien oriente y dirija su existencia.
- Por la inveterada vocación preventiva de la Psicología Comunitaria.
Al reconocer el papel que juega la sociedad en el desarrollo del hombre, la
Psicología Comunitaria adopta criterios que con anterioridad habían sido
formulados por la Psicología Soviética. Uno de sus exponentes mas
importantes fue S. L. Vigostki(1987) quien elaboró la teoría sobre el
desarrollo histórico-cultural del los procesos psíquicos del hombre, donde
define que la psiquis es una propiedad del hombre como ser corporal,
teniendo además un carácter social donde sus particularidades deben buscarse
en la historia de la humanidad, en la historia de la sociedad.
Esta teoría contiene principios de la función de la sociedad en la formación
sana del hombre, como en la enfermedad -lo cual es recurrente para la
Psicología Comunitaria-
De la misma manera, la intervención comunitaria
se basa en el carácter activo del ser humano, lo cual responde también al
principio básico de la actividad, sus peculiaridades y funciones en la
formación del psiquismo humano o conciencia, teniendo en cuenta que la
actividad humana es voluntaria y motivada, lo cual es un principio básico
para lograr la participación de las personas en su propia viva en búsqueda
de estilos saludables, es decir como sujetos y no como objetos de salud.
Si bien es cierto que estos preceptos están dentro del campo de la
Psicología General, la Ciencia Psicológica es una unidad, por lo que sus
distintas ramas se interrelacionan y complementan, aportando y tomando los
constructos y metódicas de utilidad para unas y otras.
No obstante, estos aportes no forman parte del cuerpo teórico de la
Psicología Comunitaria, lo que debilita sus postulados y es una de las
causas de su ambigüedad teórica y el eclecticismo.
Las razones de esto
pueden ser políticas, ya que una mayoría de teóricos comunitarios son
norteamericanos y dentro de ellos por ej. Rappaport(1977) -visto como uno de
los mas importantes- tiene una clara inclinación de usar esta corriente con
fines de control social a favor de las clases dominantes y por otro lado
por el distanciamiento durante años existió entre los Estados Unidos y la
antigua Unión Soviética, que impidió un intercambio científico que hubiera
podido ser útil para ambas partes. Sin embargo la teoría de Vigostki es de
innegable valor y es tan así que según mi experiencia personal, en estos
momentos es reconocida en América Latina y seguida con interés.
La Psicología Comunitaria al estar en estrecha relación con los conflictos
humanos y aportar soluciones grupales en el área de la comunidad, tiene un
fuerte contenido práctico y esto ha influido favorablemente en su
desarrollo empírico en detrimento del conocimiento teórico. Sin embargo esto
no significa que no existan aportes en este sentido, sino que los diversos
modelos teóricos resultan de las posturas científicas y filosóficas de sus
creadores (diferentes entre sí), lo que dificulta su función directriz.
Dificultad que se acrecienta por lo controvertido del nacimiento de la
Psicología Comunitaria, ya que aparece en los Estados Unidos en la década de
los años 60´a tenor de condiciones socio-políticas que se caracterizaron
por movimientos por los derechos cívicos, la ideología separatista de los
negros, las crisis urbanas, la guerra contra la pobreza y los arrestos y
demostraciones de los estudiantes universitarios que querían cambios
sociales.
Esta situación -según Rappaport(1977) produjo la disposición y hasta el
entusiasmo de los psicólogos por ampliar sus ideas acerca de lo que era
posible que pudiera realizar las profesiones de asistencia para promover el
cambio social. Esta es una de las posturas primarias y mas ortodoxas de la
Psicología Comunitaria con un contenido difuso en cuanto al papel que pueden
jugar las ciencias en vida social de un país, ya que de inicio se plantean
objetivos de un alcance tan largo que se va mas allá de lo científico para
caer en la esfera de lo político e ideológico.
Y aunque las ciencias no se
hayan desvinculadas de su realidad, no es posible aceptar que puedan tener
una influencia que abarque toda la superestructura de una sociedad. En esta
tendencia se trató de utilizar a la Psicología Comunitaria como una arma de
control social, lo cual influyó en el nacimiento y posterior desarrollo de
la misma, por su carácter desideologizador y se convirtió en una trampa que
perduró en el tiempo con consecuencias desfavorables.
Una de estas consecuencias fue la multiplicidad de modelos teóricos con
tendencias diversas y a veces con poca eficacia práctica, como es el mismo
caso de Rappaport(1977) con su modelo de cambio social. Considera a la
Psicología Comunitaria como un nuevo paradigma que supera e integra a todos
los enfoques anteriores y se dirige al análisis de las diferencias
culturales, religiosas étnicas, etc. como una perspectiva, algo mas que un
conjunto de normas para que la sociedad acepte la relatividad cultural y la
diversidad humana, ya que estas diferencias provocan conductas desajustadas
en los individuos.
Es decir que las personas marginadas rechazan a la
sociedad o son rechazadas por esta. Propugna que esta enfoque evita que las
diferencias entre los individuos sean rotuladas como negativas o precisadas
de control social, evitando así sufrir sanciones materiales o psicológicas y
pretende que el respeto por las diferencias individuales conlleve a proveer
una red de sistemas sociales que hagan que los recursos de salud, educación
y asistencia social estén disponibles para todos los ciudadanos; hace
hincapié en lograr el cambio "sin violencia", "sin revolución".
Rappaport
enfatiza esto último, por que considera que los paradigmas anteriores han
caído en crisis como consecuencia de que los psicólogos se han introducido
en el terreno prohibido de los sistemas sociales, interesándose por el
cambio y por la política.
Además de contradictorio- por que propone cambios
sociales, e incluso se introduce de lleno en el campo de la política y la
ideología y al mismo tiempo critica a los que lo han hecho- se pierde en
elaboraciones teóricas con poca relación con la realidad de la verdadera
Psicología Comunitaria que pretende ayudar a las personas a tener una vida
sana y que necesita de criterios teóricos sólidos que guíen la intervención
en problemáticas urgentes que afectan la vida de relación, la familia, el
desarrollo sano del psiquismo en el decursar ontogenético, como son desde
las conductas adictivas, antisociales hasta la necesidad de conocer el buen
funcionamiento familiar como la primera y mas importante influencia para el
desempeño equilibrado de las personas en el transcurso de sus vidas.
La teoría de Rappaport no se encamina hacia la integración social,
independientemente de su raza posición social, sino que refrenda la
diferencia y por lo trato un trato diferente, por que en el interior de su
concepción subyacen los distintos modelos biologicistas de las minorías
étnicas, como son los de la inferioridad racial, la teoría del déficit por
factores medioambientales y el modelo multicultural (De la Torre, 1985), los
cuales expresan una amplia gama de racismo por considerar los no blancos
como inferiores por factores innatos, ambientales o culturales.
La
propuesta de Rappaport parte de la necesidad de encaminar la atención de
salud hacia las comunidades donde viven determinados grupos sociales que se
diferencian del resto de la población norteamericana por poseer una cultura
diferente, debido a su composición étnica y posición social y que por estas
razones son individuos desajustados emocionalmente con respecto a la
sociedad en que viven, por lo que se persigue lograr un ajuste- partiendo
del respeto a su diferencia cultural - a través de la intervención, la cual
puede tener diferentes alternativas elaboradas o seleccionadas por una
persona que ejerce la función de enlace y cuya función es provocar en la
comunidad los cambios necesarios que posibilitan el reajusta necesario,
partiendo del criterio de no recibir pasivamente las soluciones, sino que
tienen que convertirse en individuos activos para resolver sus problemas si
necesidad de que mejoren sus recursos materiales, sino a través de la
reorganización de los servicios, la familia, lo iglesia, la escuela, el
centro laboral, etc.
En el orden de la aplicabilidad de sus teoría, considera que la intervención
se debe basar en estrategias a diferentes niveles: centradas en las
personas; en los grupos pequeños; en la organización y por último en la
institución y la comunidad.
Para cada una de estas estrategias propone una
serie de metódicas, así vemos que para las que se centran en las
personas selecciona las intervenciones en crisis, la terapia breve, el
adiestramiento o educación individual y la consulta individual.
Para las que
se dirigen al grupo pequeño, las técnicas a usar serían la terapia familiar
o relacional y el trabajo de grupo. Para las centradas en la organización,
cree conveniente dirigirse a las estrategias de cambios y desarrollo
organizacional, así como la mejora de gestión y por último la referidas
estrategias centradas en la institución y la comunidad, propone el cambio
social como la abogacía social y organización comunitaria o creación de
setting e instituciones paralelas.
He dado un panorámica de la teoría de Rappaport como un ejemplo de algunas
de las características de los modelos del cambio social (aunque es necesario
hacer la salvedad que no todos los modelos de este tipo presentan las
insuficiencias de este) para que se vean algunas de las insuficiencias no
solo teóricas que han afectado a la Psicología Comunitaria.
De forma
general, se ve claramente el eclectismo y apresuramiento de su elaboración
teórica, con claras intenciones manipulatorias y prejuiciadas con un fuerte
contenido político-ideológico.
Como consecuencia de esto, la intervención -
que es una manifestación importante y muy utilizada del método comunitario-
adolece de una guía teórico-metodológica, que la hace poco práctica y
provoca el uso de técnicas tradicionales (muchas de ellas de la Psicología
Clínica) tan criticadas por su corte individualista .
Lo dicho hasta aquí nos muestra solo algunas aristas del problema .
El debate
en torno a la Psicología Comunitaria, su lugar en el campo científico, su
actualidad, está determinado en gran medida por la correlación entre praxis
y teoría y por supuesto la profundidad y utilidad de las mismas para
cumplir los objetivos de esta rama, que de inicio fueron / Tratar de sacar a
la Psicología de la crisis teórica y metodológica que la habían sumido
corrientes anteriores de corte individualista (De la Torre, 1985) y
aportarle a la Psicología un nuevo modelo que la hiciera romper con los
estrechos marcos del individualismo, desplegándose hacia las comunidades.
Como el tema es de gran importancia y no está agotado, en próximas
publicaciones seguiremos abordándolo.
Bibliografía
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