Autores:
MSc. Dr. Joaquín H. Hechavarría Miyares
MSc. Dr. Roberto Rodríguez García
MSc. Lic. Norma de la Caridad Corrales Fernández.
Dra. María de los A. Azze Pavón.
Entidad: Instituto Nacional de Salud de los Trabajadores
Calzada de Bejucal Km 7½. Arroyo Naranjo. Ciudad Habana. Cuba.
Teléfono: 578134.
Correspondencia:
MSc. Dr. Joaquín H. Hechavarría Miyares
Estrada Palma 111 A entre Poey y Heredia. Santos Suárez. Diez de Octubre. Ciudad Habana. Cuba.
Teléfono particular: 984747
Email: joaquinh@infomed.sld.cu
El presente siglo se ha caracterizado por un importante desarrollo de la práctica y la educación médica. El modelo del médico de cabecera de finales del siglo XIX dio paso al modelo biomédico, que ha desempeñado un importante papel en el desarrollo de las especialidades. Pero las transformaciones en el estado de salud de las poblaciones y el grado de insatisfacción creciente por parte de los que reciben los servicios de salud mediante una atención biomédica fragmentada y biologicista han sido factores determinantes, entre otros, de la necesidad de cambio en la práctica médica.
Las dos últimas décadas han sido el marco para el comienzo del tránsito del paradigma biomédico al de uno nuevo, social integrador que define al hombre como ser social, sin desestimar su aspecto biológico, asimila críticamente el progreso de la medicina positivista, despojada de la tendencia a la despersonalización y deshumanización en la relación del médico con el individuo y la comunidad.
Es así que ya en las postrimerías del siglo se vienen produciendo mayores cambios en la práctica médica hacia una medicina más poblacional, con un impacto de factores sociales, de intervención sobre el riesgo y la salud positiva, con una participación comunitaria e interdisciplinaria, una medicina diagnosticadora y preventiva y una terapéutica biológica y específica, y para ello es necesario un profesional integral, capaz, humano, comunicador, líder y de equipo.
Por tanto, en el campo de la educación médica las acciones estarán encaminadas a diseñar un perfil profesional y un perfeccionamiento de los programas de estudios acorde con las necesidades, teniendo a la Medicina General Integral como una disciplina estratégica y dirigiendo nuestras acciones a la reorientación, no sólo de la educación, sino también de la práctica médica, pues en este nuevo perfil, que no sólo puede lograrse mediante esfuerzos curriculares, el profesional tiene que ser capaz de desarrollar al menos las funciones esenciales siguientes: promover saludables estilos de vida, considerar en su accionar las necesidades de salud y las expectativas de los individuos y la comunidad, brindar atención médica de calidad dirigida a satisfacer las necesidades del individuo, la familia y la comunidad, entre otras.
Las especialidades en Medicina constituyen la primera actividad de postgrado que de forma programada se realizara en Cuba posterior al triunfo de la Revolución. Con anterioridad a esta fecha se obtenían por dedicación a la profesión. Es a partir del año 1962, que se comienzan a realizar y aplicar, los primeros programas de residencias médicas en las especialidades de Pediatría, Medicina Interna, Ginecobstetricia y Cirugía.
La Educación de Postgrado, considerada el nivel superior del Sistema Nacional de Educación o cuarto nivel, surge como una necesidad imprescindible para mejorar los indicadores de desarrollo del país, a partir del resultado de procesos avanzados de investigación en función de las necesidades sociales, económicas y culturales de la población, así como a los requerimientos tecnológicos del aparato productivo y al intercambio internacional, va dirigida a los egresados de la Educación Profesional y responde además a los intereses individuales de los profesionales.
El plan de estudios de las especialidades en ciencias médicas se estructura habitualmente en forma modular o se combinan asignaturas y módulos o curso y talleres y módulos, también se utiliza la estancia como forma organizativa.
El contenido se distribuye en áreas de conocimientos, subáreas y módulos, concibiéndose el módulo como la estructura didáctica, multidisciplinaria, dinámica y flexible en que se expresa el contenido en función de las habilidades y capacidades necesarias para resolver un problema de salud.
El módulo tiene una concepción más flexible y abierta, pues articula, los componentes del proceso con la actuación profesional, encaminados a resolver, con carácter multidisciplinario, problemas del proceso de atención que se convierten en problemas del proceso enseñanza-aprendizaje, se desarrollan en la propia actividad médica y los métodos de trabajo de la profesión se convierten en métodos de enseñanza.
De esta suerte, se elabora el programa de la especialidad de Neumología en Cuba, realizándose la misma de forma centralizada, inicialmente en el Hospital Antituberculoso de la Habana, hoy Hospital Neumológico Benéfico Jurídico, centro de referencia nacional para las enfermedades respiratorias.
Se cuenta en estos momentos con otros centros en el país, acreditados para la especialización en Neumología, ubicados en Camaguey y Santiago de Cuba. En la práctica observamos que este programa presenta algunas deficiencias, que impiden el logro de los resultados esperados según las exigencias internacionales actuales.
Entre ellas se encuentran: poca independencia en el aprendizaje y en actividades concretas de trabajo, no responde a parámetros máximos de exigencia, dificultades para la obtención de información y para la comunicación de los resultados, brinda pocas posibilidades de desarrollo científico técnico e investigativo, no permite el desarrollo de la creatividad y la producción de conocimientos.
En sentido general, el problema se centra en la medida en que el programa de la especialidad y sus contenidos no toman como referencia el desarrollo actual de la ciencia a nivel internacional, no lográndose un perfil de salida del profesional acorde con estas exigencias.
Por otro lado, la insuficiente interrelación entre los niveles primario y secundario en el trabajo médico, se refleja en la docencia y se expresa en un pobre aprovechamiento de las ocasiones que brindan la mayoría de los enfermos, para poner de manifiesto en qué medida la aparición de la enfermedad es el resultado de un proceso caracterizado por fallos de la promoción de salud, del control de los factores de riesgo, de la corrección de estilos de vida, del conocimiento y manejo del medio familiar y social por parte del médico de la familia; ese análisis haría continuamente evidente el papel de la medicina familiar en evitar la enfermedad o en el logro de un diagnóstico oportuno, con mayor probabilidad de recuperación y/o rehabilitación de las personas enfermas.
El programa de la especialidad no se evalúa desde su creación por lo que ha faltado un mecanismo de control que permita ir ajustando los distintos procesos a los parámetros de calidad existentes en el período actual de la revolución científica de los conocimientos a escala internacional.
Consideramos que es un programa estático y cerrado, con cierto grado de desactualización. La mayor parte de los profesores que hoy imparten el programa a nivel nacional, no participaron en el diseño del mismo. El programa se centran en la formación académica, no existiendo un amplio margen para la formación investigativa.
El perfeccionamiento de la actividad docente-asistencial-investigativa planteado para el sistema de salud en la etapa actual de su desarrollo, exige de la Universidad Médica un énfasis marcado en los aspectos educativos del proceso de formación de recursos humanos, no sólo para mantenernos en condiciones de enfrentar las dificultades que a diario se nos presentan, sino para lograr el salto cualitativo que se pretende.
Sobre esa base, se pretende realizar una investigación pedagógica que contribuya al mejoramiento del diseño curricular de la especialidad de Neumología, trabajando en tres direcciones fundamentales: el diseño del perfil del egresado, el diseño del plan de estudios y la elaboración de los programas docentes.
Esto implica que se debe organizar todo el proceso de aprendizaje, con inclusión de la dirección de los estudiantes hacia la participación en el enriquecimiento de los objetivos, de manera que los educandos desempeñen un papel más activo en ese aprendizaje y lograr mayor flexibilidad en el plan de estudio y los programas de la especialidad.
El plan de estudio de la especialidad de Neumología, al igual que el resto de las especialidades médicas debe conformarse con el modelo del especialista (perfil del graduado), el plan de enseñanza (contenidos generales y estructura organizativa por años), las estrategias de aplicación, el programa de cada módulo y el sistema de evaluación.
En el diseño de los planes de estudio se cumplen las etapas siguientes: diagnóstico de necesidades, fundamentación del proyecto, determinación de los objetivos generales y el perfil del egresado, determinación de los contenidos, estructuración de los contenidos en áreas y módulos, determinación de los objetivos y contenidos por módulos, ajustes de la estructuración de los contenidos, determinación de las estrategias didácticas y evaluación interna del diseño; el que se realiza en las diferentes etapas por una comisión externa a la institución docente encargada de la elaboración del proyecto.
Sus criterios se recogen en la propuesta final de plan de estudios que debe ser objeto de evaluación. Esta comisión debe estar integradas por profesionales de amplia experiencia y experticidad en el tema.
Se persigue con esta investigación lograr un programa de estructura didáctica, multidisciplinaria, dinámica y flexible en el que se exprese el contenido en función de las habilidades y capacidades necesarias para resolver un problema de salud, acorde con las exigencias internacionales actuales.
En las áreas, subáreas y módulos en que se dividen los contenidos debe velarse por la lógica del contenido que aborda, la interdisciplinariedad en la práctica y la organización de los lugares donde se presta atención de salud a la población.
Con este modelo, se logra un profesional muy calificado y especializado; capacitado para realizar acciones de promoción, prevención, curación y rehabilitación en el contexto de la comunidad, teniendo en cuenta la atención integral a la familia y a los individuos de acuerdo con los problemas detectados en el diagnóstico de la situación de salud, garantizando la salud bucal como componente fundamental de la salud en general.
Consideramos que se hace necesario la revisión exhaustiva del programa de especialización en Neumología. Para ello proponemos una investigación que persigue como objetivos: realizar la evaluación crítica del programa de especialización en Neumología vigente en Cuba, en relación a otros programas aplicados a nivel internacional, identificar las necesidades de aprendizaje en la especialidad de Neumología, en relación a las exigencias científicas actuales y elaborar la propuesta del diseño curricular en la especialidad, encaminado a la determinación del perfil profesional del egresado, la realización del diseño del plan de estudio y a la conformación de los programas docentes.
1. González M. La evaluación del aprendizaje: tendencias y reflexión crítica. Rev Cubana Educ Med Sup 2001;15(1):85-96.
2. Nolla N. Los planes de estudio y programas de las especialidades médicas. Rev Cubana Educ Med Sup 2001;15(2):147-58.
3. Ortiz M, Pernas M, Portuondo O, Ahuar L. Consideraciones sobre el perfeccionamiento del programa de pediatría. Rev Cubana Educ Med Sup 2001;15(3):252-7.
4. Nolla N. Modelo de evaluación de un plan de estudios para las especialidades médicas y estomatológicas. Rev Cubana Educ Med Sup 1998;12(2):62-72.
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