Autor:
Dr. Cesar Enrique Filgueiras Frías
Instituto De Cardiología Y Cirugía Cardiovascular
Ciudad De La Habana
Cuba
La insuficiencia cardiaca congestiva (ICC) es el "cáncer de la cardiología". Es la única enfermedad cardiovascular cuya incidencia y prevalencia siguen aumentando en la actualidad, afectando al 2-3% de la población general y al 8-10% de las personas de mas de 65 - 70 años. En estos pacientes la mortalidad a los 3 - 5 años es superior al 50% para los casos moderados - severos(1-3). El coste económico del manejo de dichos enfermos es elevado y se estima en casi el 2% de la totalidad del gasto sanitario(4, 5).
La insuficiencia cardíaca es una compleja entidad que se origina como resultado de la combinación de factores genéticos, fisiopatológicos y/o ambientales que producen cambios significativos en los
componente.
La respuesta fisiológica a estos cambios conduce a una activación de mediadores neurohormonales e inmunológicos en un intento del organismo para restablecer su homeostasis. Sin embargo, la activación crónica de estos mediadores lleva a un deterioro del daño inicial y, en consecuencia, al remodelamiento cardíaco(6-8)
Este problema creciente fue el principal estimulo para la realización de nuestro trabajo
1- Estudiar las principales características de los pacientes ingresados con el diagnostico de ICC,
2- Establecer los mas frecuentes factores de riesgo relacionados con su presencia, su comportamiento y evolución
3- Analizar el tratamiento impuesto en la fase aguda y en el seguimiento de los mismos
Se estudiaron de forma retrospectiva - descriptiva los pacientes ingresados con el diagnostico de insuficiencia cardiaca en el centro de Cuidados Coronarios (CCC) del Hospital "Gral. Calixto García" en el periodo comprendido de enero de 1999 a junio de 2002, se estableció un cuestionario y los datos fueron recogidos de las historias clínicas de los pacientes y de forma directa en entrevistas con el mismo y los familiares y plasmados en tablas y gráficos, aplicándose posteriormente los test estadísticos que nos permitieron llegar a conclusiones
Del total de pacientes ingresados en este servicio en los años analizados entre un 5.25% y un 6.27%, en los años de menor y mayor prevalencia respectivamente, correspondió a pacientes con insuficiencia
cardíaca.
La mayoría de los pacientes se encontraban en clase funcional II - III de la NYHA y la mayor parte de ellos correspondían al sexo masculino.
La mortalidad en nuestro estudio giro entre un 8.4% y un 11.7%, en los años de menor y mayor mortalidad respectivamente.
La causa más frecuentemente asociada a la ICC fue la HTA crónica. La cardiopatía isquémica y dentro ella el infarto agudo del miocardio, el habito de fumar y la Diabetes Mellitus se encontraban también significativamente asociadas.
El tratamiento que más se usó por los médicos en estos pacientes estuvo basado fundamentalmente en drogas como los IECA, betabloqueadores, diuréticos y digoxina
El aumento de la expectativa de vida de nuestra población nos augura un futuro en el que la insuficiencia cardiaca
seguirá siendo una patología de gran incidencia y prevalencia.
El por ciento de ingresos hospitalarios atribuidos a insuficiencia cardiaca en nuestro estudio estuvo en correspondencia con la reportada a escala internacional, en Estados Unidos e Inglaterra se reporta que alrededor de un 5% del total de ingresos en servicios de cardiología es debida a esta patología que
además se ha duplicado en varios países europeos ( Holanda, Escocia, Suecia) y en los propios Estados Unidos(9).
El sexo masculino sigue siendo predominante en esta patología en
nuestro grupo de pacientes y así se manifiesta en la literatura revisada(10).. La clase funcional mas frecuentemente hallada en nuestro estudio fue la II-III, esto esta dado, quizás, porque nuestro análisis incluye una población no seleccionada de pacientes, los que ingresaban por descompensación de su enfermedad para tratar de lograr su mejoría.
La mortalidad continua siendo relativamente elevada, aunque después de la aceptación del uso de los IECA y los Betabloqueadores se plantea que esta ha disminuido, lo cierto es que la mayoría de estudios longitudinales de más de 10 años de seguimiento, incluido el estudio Framingham, se realizaron antes de la aceptación generalizada del uso de IECA y situaban la mortalidad anual para los pacientes con insuficiencia cardíaca de ligera a moderada (clase funcional II-III de la NYHA) entre un 20 y un 30%, y para los enfermos con insuficiencia cardíaca grave en más del 50%(11, 12).
La hipertensión arterial mantiene una alta prevalencia en nuestra población, ella constituye uno de los principales factores de riesgo para el desarrollo de cardiopatía isquémica y estos dos elementos aunados constituyen en el ámbito mundial las dos principales etiologías de la insuficiencia cardiaca(5, 13-16).
El uso actual de los principales fármacos que mejoran la supervivencia en la insuficiencia cardiaca, como los betabloqueadores y los inhibidores de la enzima conversora de angiotensina se ha convertido en el pilar fundamental del tratamiento, amen del surgimiento de varios fármacos nuevos con propiedades promisorias.
Como vemos en nuestra serie, el por ciento de pacientes tratados con IECA y betabloqueadores fue relativamente alto, si lo comparamos con otro estudios(13,
17-21).Quizás esto este dado por el hecho de que en el centro donde se realizo el estudio existen guías y documentos de actuación actualizados en el tratamiento de la insuficiencia
cardíaca que son seguidos por los
médicos actuantes, a pesar de ello nuestra mortalidad fue semejante a la reportada en la literatura internacional (4,
5)
La ICC es una causa importante de mortalidad y morbilidad en nuestro país y lo seguirá siendo por lo menos por este siglo constituyendo un verdadero problema de salud actual y futuro. Aunar conocimientos y experiencias en su manejo, sin escatimar esfuerzos en su prevención y tratamiento, es la única forma de vencer el reto que esta multifactorial entidad nos impone.
Gráficos
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Tabla 1
Tabla 2
Tabla 3
Tabla 4
Tabla 5
1. Cowie MR, Mosterd A, Wood DA, Deckers JW, Poole-Wilson PA, Sutton GC et al. The epidemiology of heart failure. Eur Heart J 1997; 18: 208-225.
2. Cowie MR, Wood DA, Coats AJS, Thompson SG, Poole-Wilson PA, Suresh V et al. Incidence and aetiology of heart failure. A population-based study. Eur Heart J 1999; 20: 421-428.
3. Davis RC, Hobbs FDR, Lip GYH. ABC of Heart Failure. History and epidemiology. Br Med J 2000; 320: 39-42.
4. Jovell AJ, Navarro-Rubio MD, Aymerich M, Serra-Prat M. Metodología de diseño y elaboración de guías de práctica clínica en atención primaria. Aten Primaria 1997; 20: 259-266.
5. Eddy DM. Guidelines for policy statements: the explicit approach. JAMA 1990; 263: 2239-2243.
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7. Hunter JJ, Chien KR. Signaling pathways for cardiac hypertrophy and failure. N Engl J Med 1999; 341: 1276-1283.
8. Schrier RW, Abraham WT. Hormones and hemodynamics in heart failure. N Engl J Med 1999; 341: 577-585.
9. Davis RC, Hobbs FDR, Lip GYH. ABC of Heart Failure. History and epidemiology. Br Med J 2000; 320: 39-42.).
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