Autor:
Dra. Natacha J. Berland de León
Especialista 1er grado en Imagenología
Natasha@infomed.sld.cu
Telef: 8-81-06-48
Tutor:
Dra. María. E. Parrilla Delgado
Especialista de 2do grado en Imagenología.
Asesores:
Dr. Enrique Arús Soler
Especialista de 2do grado en Gastroenterología Doctor en Ciencias Médicas.
Dr. Hermidio Hernández Mulet Esp. de 1er grado en Gastroenterología

"Hospital D.C.Q Hermanos Ameijeiras"
Habana. Cuba 2001
Resultados
Importante: Todas las imágenes
se encuentran minimizadas, excepto la Tabla 1, para facilitar la descarga de la
página. Para visualizarlas en su tamaño original debe Usted
hacer doble click con el mouse sobre las mismas. Gracias
Al finalizar el estudio se seleccionaron 100 pacientes de los cuales 61 pertenecían al sexo femenino y 39 al masculino, llamando la atención el predominio del primero. (Tabla1)

Al analizar el aspecto ultrasonográfico (modo B) del hígado, se encontró que 46 pacientes presentaban un hígado pequeño (46%) y 37 un hígado de tamaño normal con alteración difusa de su patrón (37%); otros casos (17) mostraron en menor grado diversas alteraciones de la ecoestructura, tales como, hígado ligeramente disminuido de tamaño 7 casos (7%), 3 casos con esteatósis hepática (3%), 4 con hepatomegalia (4%) y 3 con hígado de aspecto normal (3%), lo cual manifiesta, la variabilidad de presentación ultrasonográfica de la ecoestructura hepática en pacientes hepatópatas, lo cual está, a su vez, en relación con el grado de daño parenquimatoso. (Tabla 2)
Tabla 2: Aspecto US del hígado

En el ultrasonido se comprobó que existía una esplenomegalia moderada en 32 pacientes (32%), encontrándose también otras alteraciones del bazo, como fueron, 29 casos con un bazo de tamaño normal (29%) y 2 casos con antecedentes de esplenectomía (2%), como se expresa en la tabla
3.
Tabla 3: Aspecto US del bazo

Se midió también mediante este modo ultrasonográfico el calibre de los vasos del sistema portal, determinándose que el calibre promedio en el caso de la porta fue de 11.12 mm (DS + 3.1) del eje espleno-portal 9.14 mm (DS + 2.9) y el de la mesentérica 10.53 mm (DS + 2.9 ). (Tabla 4)
Tabla 4 - Calibre de los vasos

En los casos analizados se detectó la presencia de circulación colateral en un total de 11 pacientes, con mayor frecuencia a nivel del hilio esplénico (54.6 %) y con menor frecuencia a nivel del sistema de las venas umbilicales (18.2 %). (Tabla 5)
Tabla 5 - Circulación colateral

Hubo 4 pacientes con trombosis del sistema portal 4 (4%), siendo la VP el vaso más afectado (50%). (Tabla 6)
Tabla 6 Trombosis del sistema portal.
Vasos

El flujo se encontró invertido en 8 pacientes identificándose en 2 casos a nivel de la VP (25%), 3 a nivel del eje espleno-portal (37.5%) y 3 en la mesentérica superior (37.5 %) . (Tabla 7)
Tabla 7- Inversión del flujo

La velocidad media promedio de la VP fue de 11.9 cm/seg (DS + 2.1), del eje espleno-portal 11.6 cm/seg (DS + 2.5) y de la mesentérica superior de 12.0 cm/seg (DS + 2.5) con una velocidad media promedio para el sistema portal de 11.8 cm/seg (DS + 2.3). (Tabla 8)
Tabla # 8 :Velocidades medias de los vasos del sistema
portal. Vasos

Cuando correlacionamos los valores de estas velocidades, con los resultados de las biopsias hepáticas (grado de actividad de la enfermedad) se observó que las velocidades eran menores a medida que aumentaba el grado de actividad referido por la biopsia, lo cual fue estadísticamente significativo en el caso de la VP (p= 0.007) y del eje espleno-portal (p= 0.030), no así en la vena mesentérica superior donde el valor p fue de 0.300. (Tabla 9 a-b y c con sus gráficos correspondientes)
Tabla # 9a - Relación grado de actividad y velocidad media de la vena
porta


Tabla 9b - Relación grado de actividad y velocidad media en el eje
espleno-portal


Tabla 9c - Relación grado de actividad y velocidad media en la vena mesentérica superior.


Como vemos en este último gráfico donde se relaciona la velocidad media con el grado de actividad (daño hepatocelular) en el caso de la vena mesentérica superior, hay un pico de la velocidad en los pacientes con grado 2 de daño hepático, a lo cual no le encontramos explicación debido a que estos pacientes cumplían los requisitos para el estudio y la técnica empleada fue la correcta, lo que le resta valor estadístico al estudio en este vaso










|